Lámina botánica de 1890 de la caña de azúcar, con la mata entera, una hoja larga, un trozo de caña y el penacho de flores

caramelo

Azúcar

Azúcar

caramelo

El azúcar blanco no huele. Lo que llamamos olor a azúcar es el del azúcar cuando el calor lo transforma: el caramelo, el algodón de feria, la costra tostada de un postre.

Qué es
Un acorde: el azúcar puro no huele
Moléculas
Maltol, furaneol y cicloteno
Cuándo aparece
Al calentar el azúcar
Familia olfativa
Dulce, de caramelo
Etilmaltol
De síntesis (1969); potencia el sabor seis veces más que el maltol

¿A qué huele el azúcar?

Dulce, cálido y tostado, entre el almíbar, la miel y el azúcar quemado, con un fondo afrutado. Cuanto más se cuece, más pierde lo dulce y más gana lo tostado y punzante.

No huele hasta que el fuego lo rompe.

¿Por qué huele si el azúcar no huele?

La sacarosa, el azúcar de mesa, no se evapora: no llega a la nariz y por eso no huele. Está hecha de glucosa y fructosa unidas, y al calentarla sin agua se funde y sus azúcares empiezan a perder agua y a unirse de otras maneras: es la caramelización. Salen cientos de moléculas nuevas, y algunas son volátiles. En cuatro caramelos analizados en 2012 se detectaron 76 zonas de olor y se identificaron 49 compuestos; los cocidos más suaves olían a almíbar, a fruta y a miel, y los más hechos, a tostado. Entre las moléculas que huelen a caramelo están el maltol, el furaneol y el cicloteno, y el diacetilo pone un punto de mantequilla. Pero el olor típico del caramelo no es solo «caramelo»: sale del equilibrio entre notas afrutadas, vegetales, ácidas, de fruto seco y de caramelo.

Las moléculas

La sacarosa no sale aquí porque no huele. Estas tres sí, y las tres a caramelo; el maltol y el cicloteno salen de romper azúcares: el maltol, al calentar almidón o celulosa.

Fig. 1Maltol3-hidroxi-2-metilpiran-4-ona

Caramelo y bizcocho recién hecho; en la boca, algodón de azúcar. Se forma al calentar almidón o celulosa.

Fig. 2Furaneol4-hidroxi-2,5-dimetilfuran-3-ona

Caramelo y azúcar tostado; muy diluido, fresa y piña.

Fig. 3Cicloteno2-hidroxi-3-metilciclopent-2-en-1-ona

Caramelo y jarabe de arce. Es un producto de la degradación de los azúcares.

Para olerlo tú

Huele una cucharada de azúcar blanco: nada. Luego huele la costra quemada de una crema catalana o el caramelo de un flan. Es el mismo azúcar; el calor ha fabricado las moléculas que huelen.

La palabra

Azúcar viajó desde el sánscrito śarkarā por el pelvi šakar, el griego sákchari, el árabe sukkar y el árabe hispánico assúkkar. La sacarosa guarda la rama latina, sacchărum. Caramelo viene del portugués, donde quería decir también «carámbano». Y maltol es malt, «malta», más -ol: está en la malta tostada.

En perfumería

Es un acorde. El maltol se usa como ingrediente de fragancias, y más aún su pariente de síntesis, el etilmaltol: lo patentó Pfizer en 1969, potencia el sabor seis veces más que el maltol, huele más afrutado y menos a caramelo, y se emplea en perfumes, dulces y bebidas. En la UE es el aditivo alimentario E 637. Ninguna de estas moléculas está en la lista europea de alérgenos de fragancias.

Curiosidad

Al caramelizar el azúcar se forman cadenas de fructosa unidas de una forma que las plantas no fabrican. Cocinando con fuego, hemos creado azúcares que casi no existen en la naturaleza.

Ver también: Vainilla, Masa horneada.

Fuentes
  1. National Center for Biotechnology Information. PubChem Compound Summary, apartados «Odor», «Taste», «Uses» y «Odor Threshold» (datos de la Hazardous Substances Data Bank y de Haz-Map), CID 5988 (sacarosa: «inodora; puede oler a caramelo al calentarla»), 8369 (maltol) y 19309 (furaneol).
  2. PubChem, CID 6660 (cicloteno): «producto de la degradación de los azúcares». The Good Scents Company, listado de olores «maple»: cicloteno, «dulce, caramelo, arce, azúcar» (consulta 18-10-2026).
  3. Kashima, T.; Ishiwata, A.; Fujita, K.; Fushinobu, S. «Identification and structural basis of an enzyme that degrades oligosaccharides in caramel». Biophysics and Physicobiology 20(2), e200017 (2023). doi:10.2142/biophysico.bppb-v20.0017
  4. Paravisini, L.; Gourrat-Pernin, K.; Gouttefangeas, C.; Moretton, C.; Nigay, H.; Dacremont, C.; Guichard, E. «Identification of compounds responsible for the odorant properties of aromatic caramel». Flavour and Fragrance Journal 27(6), 424–432 (2012). doi:10.1002/ffj.3111
  5. Paravisini, L.; Septier, C.; Moretton, C.; Nigay, H.; Arvisenet, G.; Guichard, E.; Dacremont, C. «Caramel odor: contribution of volatile compounds according to their odor qualities to caramel typicality». Food Research International 57, 79–88 (2014). doi:10.1016/j.foodres.2014.01.009
  6. Plangger, I.; Jenny, M.; Plangger, G.; Magauer, T. «One-pot synthesis of ethylmaltol from maltol». Beilstein Journal of Organic Chemistry 21, 2755–2760 (2025). doi:10.3762/bjoc.21.212
  7. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. «Alérgenos de fragancias sujetos a declaración obligatoria» (2026), lista del anexo III del Reglamento (CE) 1223/2009 tras el Reglamento (UE) 2023/1545.
  8. Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., s. v. «azúcar», «sacarosa» y «caramelo».
  9. Merriam-Webster.com Dictionary, s. v. «maltol».

Lámina: caña de azúcar (Saccharum officinarum), la planta que evoca el acorde; el olor no sale de ella, sino del azúcar calentado. F. E. Köhler, Köhler’s Medizinal-Pflanzen, 1890, lám. 169.