
aguja de conífera
Abeto
Abeto
aguja de conífera
El olor de un abetal en una umbría: fresco, balsámico y limpio, más suave que el del pino. Es también el del árbol de Navidad recién cortado.
- Moléculas
- Acetato de bornilo y pinenos
- Planta
- Abeto blanco, Abies alba
- Dónde
- Umbrías húmedas del Pirineo
¿A qué huele el abeto?
Verde y balsámico, con un punto dulce y algo de resina. Menos áspero que el pino y más redondo: fresco sin llegar a mentolado.
Balsámico, y más suave que el pino.
¿Por qué huele así?
El abeto blanco (Abies alba) crece en las laderas umbrías y húmedas del Pirineo, a menudo mezclado con el haya. Sus agujas son planas y blandas, con dos líneas blancas por debajo, y al frotarlas sueltan su aceite esencial. La molécula que más lo define es el acetato de bornilo, balsámica y dulce. La acompañan terpenos como el alfa-pineno, el canfeno y el limoneno, que ponen la parte fresca y resinosa. Esos terpenos se evaporan más con el calor, y por eso un abetal huele más en una tarde de verano que en una mañana fría.
Curiosidad
El abeto blanco comparte la umbría con el haya: juntos forman muchos de los bosques mixtos del Pirineo.
Ver también: Resina de pino, Pino negro.
Lámina: abeto blanco (Abies alba). O. W. Thomé, Flora von Deutschland, Österreich und der Schweiz, 1885.