Lámina botánica de 1819 de una rama de cedro del Líbano con su piña

madera seca

Cedro

Cedro

madera seca

El olor de un lápiz recién afilado o de un cajón de madera que ha estado mucho tiempo cerrado: seco, limpio y cálido.

Moléculas
Cedrol y tuyopseno
Ojo
Muchos «cedros» son enebros
Cedro verdadero
Género Cedrus: Atlas y Líbano

¿A qué huele el cedro?

Amaderado y seco, con un punto dulce y algo de humo suave. Según de dónde venga, recuerda más al lápiz o es más balsámico y resinoso.

Un lápiz recién afilado.

¿Por qué huele así?

Lo que se vende como «cedro» son varias maderas distintas. Los cedros verdaderos son del género Cedrus, como el del Atlas, en Marruecos, y el del Líbano; su aceite es más balsámico y debe su olor a los himacalenos y las atlantonas. Pero muchos «aceites de cedro» comerciales son en realidad de enebro: de Virginia (Juniperus virginiana) o de Texas, del mismo género que el enebro del Pirineo. Esos aceites llevan sobre todo cedrol, alfa-cedreno y tuyopseno, y son los que huelen a lápiz: la madera del enebro de Virginia fue durante mucho tiempo la de los lápices.

Curiosidad

El «cedro» de las cajas de puros no es cedro: es Cedrela, una madera de la América tropical.

Ver también: Enebro, Sándalo.

Lámina: cedro del Líbano (Cedrus libani). F. A. Michaux, The North American Sylva, 1819.