
palo santo del Chaco
Guayaco
Guayaco
palo santo del Chaco
El aceite de guayaco sale de la madera de un árbol del Gran Chaco, el palo santo. El nombre se lo presta otro árbol de la misma familia, el guayaco de la América tropical.
- Árbol
- Bulnesia sarmientoi, el palo santo
- Moléculas
- Bulnesol y guaiol
- Protección
- En el apéndice II del CITES
- Aspecto
- Semisólido; se funde entre 40 y 50 °C
- La resina del guayaco antiguo
- Se vuelve azul al oxidarse: con ella se busca sangre oculta
¿A qué huele el guayaco?
Amaderado, seco y dulce, con algo de especia y un fondo de rosa de té. Es un olor tranquilo, de fondo, que sujeta a los demás.
Lleva el nombre de otro árbol.
¿Por qué huele así?
El palo santo, Bulnesia sarmientoi, es un árbol del Chaco semiárido de Argentina, Paraguay y Bolivia, con una de las maderas más densas del mundo. El aceite se saca del duramen, el corazón del tronco, pardo verdoso, destilando al vapor serrín o virutas; Paraguay es el principal exportador. Lo forman sobre todo dos alcoholes sesquiterpénicos casi gemelos, el bulnesol y el guaiol: en un análisis de madera de Formosa, en Argentina, sumaban casi el 87 %. Por eso el aceite es semisólido a temperatura ambiente y se funde entre 40 y 50 °C. En el comercio de la zona se le llama «guayacol», pero no es el guayacol del humo: esa es otra molécula, que tomó el nombre de la resina del guayaco antiguo.
Las moléculas
Dos alcoholes casi gemelos, con la misma fórmula, C15H26O, y el mismo esqueleto: solo cambia el sitio de un doble enlace. Los dos aparecen también en las yemas del chopo.
El más abundante en un aceite argentino: un 58 %. Su olor, por separado, está poco descrito.
Amaderado suave, a rosa de té. En el mismo aceite, casi un 29 %.
Para olerlo tú
Si tienes un objeto de palo santo del Chaco, raspa con una lija fina una zona escondida y huele el serrín: el aceite se destila precisamente de serrín y virutas del corazón del tronco. Y ojo con el nombre: en las «palo santo» se llama también Bursera graveolens, un árbol de otra familia, las burseráceas.
La palabra
Guayacán viene del taíno waiacan, y guayaco, del latín científico guaiacum. El diccionario da palo santo primero como otro nombre del guayacán y, en Argentina, Bolivia, México y Paraguay, como un «árbol de la misma familia que el guayaco»: el de este aceite. En el comercio de medicinas del siglo XVIII, palo santo era el nombre español de la madera del guayaco, que se vendía contra la sífilis.
En perfumería
Se usa el aceite esencial, sobre todo como fijador, y también sus acetatos, de olor dulce y amaderado. El palo santo está en el apéndice II del CITES: el comercio internacional de sus troncos, madera aserrada, chapas, contrachapado, polvo y extractos necesita permiso; los productos acabados que llevan esos extractos, como un perfume, no. Los guayacos antiguos, el género Guaiacum, también están en ese apéndice. Ninguno de los dos aparece en la lista europea de alérgenos.
Curiosidad
En 1519, el poeta alemán Ulrich von Hutten publicó un libro sobre la cura con madera de guayaco que había seguido contra el «mal francés». Un estudio de sus restos publicado en 2025 concluye que probablemente no tenía sífilis, sino pian, una enfermedad pariente.
Fuentes
- Enríquez, M. B.; Orrabalis, C. J. «Caracterización química del aceite esencial obtenido de la madera de Bulnesia sarmientoi Lorenz ex Griseb. (palo santo) recolectado del departamento Matacos, de la provincia de Formosa, Argentina». Multequina 28, 59–66 (2019).
- Isidorov, V. A.; Vinogorova, V. T. «GC-MS analysis of compounds extracted from buds of Populus balsamifera and Populus nigra». Zeitschrift für Naturforschung C 58(5–6), 355–360 (2003). doi:10.1515/znc-2003-5-612
- Reglamento (UE) 2023/966 de la Comisión, de 15 de mayo de 2023, que modifica el Reglamento (CE) 338/97 (comercio de especies de fauna y flora silvestres), anexo B y anotación #11. DOUE, 2023.
- Gantenbein, U. L. «The poet Ulrich von Hutten (1488–1523) and the French disease: the records and human remains of a probable yaws patient». Medical History 69(1), 1–21 (2025). doi:10.1017/mdh.2024.38
- Gänger, S. «World trade in medicinal plants from Spanish America, 1717–1815». Medical History 59(1), 44–62 (2015). doi:10.1017/mdh.2014.70
- Hadjipetrou, A.; Anyfantakis, D.; Galanakis, C. G.; Kastanakis, M.; Kastanakis, S. «Colorectal cancer, screening and primary care: a mini literature review». World Journal of Gastroenterology 23(33), 6049–6058 (2017). doi:10.3748/wjg.v23.i33.6049
- Parichanon, P. et al. «Chemical profiling, sensory qualities, and bioactivities of essential oils obtained from Aloysia citrodora and Bursera graveolens Ecuadorian plants against the mosquito Aedes albopictus». Insects 16(2), 202 (2025). doi:10.3390/insects16020202
- The Good Scents Company, ficha «guaiacwood oil», «guaiol» y «guaiacwood acetates»: descripción del olor.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. «Alérgenos de fragancias sujetos a declaración obligatoria» (2026), lista del anexo III del Reglamento (CE) 1223/2009 tras el Reglamento (UE) 2023/1545.
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., s. v. «guayacán», «guayaco», «guayacol» y «palo santo» (s. v. «palo»).
Lámina: guayaco (Guaiacum officinale), el árbol que da nombre al aceite; el de hoy sale de un pariente de la misma familia, el palo santo (Bulnesia sarmientoi). F. E. Köhler, Köhler’s Medizinal-Pflanzen, 1890.