Lámina de 1904 de Ernst Haeckel con musgos de muchas especies

sotobosque

Musgo

Musgo

sotobosque

El olor del suelo de un bosque que casi nunca ve el sol: troncos caídos, piedras verdes y hojarasca siempre húmeda.

Molécula
Geosmina, otra vez
Dónde
Umbrías, troncos y piedras con sombra
Cuándo
Todo el año; más tras la lluvia

¿A qué huele el musgo?

Húmedo, verde y terroso, con algo de madera vieja y de seta.

¿Por qué huele así?

El musgo en sí huele poco. Lo que olemos al acercarnos es el conjunto: la tierra mojada que retiene, con su geosmina, la madera que se descompone y los hongos que viven con él. Los musgos no tienen raíces de verdad ni vasos para mover el agua, así que solo prosperan donde la humedad se queda. Por eso su olor va siempre unido al de la sombra.

Curiosidad

En perfumería, lo que se llama «musgo de roble» no es un musgo: es un liquen, Evernia prunastri, que crece sobre la corteza de los árboles.

Ver también: Tierra mojada, Gayuba.

Lámina: «Muscinae». Ernst Haeckel, Kunstformen der Natur, 1904.