
flor blanca
Jazmín
Jazmín
flor blanca
El olor de un jazmín en una tapia al caer la tarde: dulce, intenso y perceptible desde lejos. Una flor pequeña con uno de los perfumes más fuertes del jardín.
- Moléculas
- Acetato de bencilo e indol
- Cómo se extrae
- Con disolvente, no destilando
- Recogida
- A mano, al amanecer
¿A qué huele el jazmín?
Floral, dulce y afrutado, con un punto de té y un fondo cálido, casi animal. Muy concentrado se vuelve pesado.
Dulce por delante, animal por detrás.
¿Por qué huele así?
El jazmín de perfumería es sobre todo el Jasminum grandiflorum, y también el sambac. La molécula más abundante de su extracto es el acetato de bencilo, de olor afrutado, entre pera y plátano. El indol pone el fondo animal: solo y concentrado huele mal, a naftalina y a establo, y diluido aporta la calidez que hace reconocible la flor. La cis-jasmona y el jasmonato de metilo dan la nota de flor fresca, casi de té; un pariente sintético, el dihidrojasmonato de metilo, está hoy en muchísimos perfumes. Las flores son tan delicadas que no se destilan: se extraen con disolvente.
Curiosidad
Se recoge a mano al amanecer, antes de que apriete el calor, que es cuando la flor guarda más aroma.
Ver también: Rosa, Naranja amarga.
Lámina: jazmín común (Jasminum officinale). J. Sowerby, Curtis’s Botanical Magazine, lám. 31, 1787.