L'essence des Pyrénées
Velas, difusores y fragancias de hogar elaboradas a mano en Canfranc Estación, con cera de soja, mecha de algodón y botánica de los Pirineos. Cada aroma es un lugar.
Canfranc Estación, en el corazón del Pirineo
Goiat nace en un pueblo de 500 habitantes a 1.200 metros de altitud, en el valle del río Aragón, justo donde España y Francia se tocan a través del túnel del Somport. Es un lugar conocido por su antigua estación internacional — una catedral abandonada del siglo XX que durante décadas fue el segundo edificio más largo de Europa.
Pero lo que de verdad importa de Canfranc no son sus piedras, sino su aire: frío y limpio en invierno, denso de tomillo y resina en verano, con esa quietud específica de los valles altos donde las cosas se hacen despacio porque la prisa no llega.
Cada vela es un lugar concreto
El mercado no necesita más velas. Necesita menos genéricas. Goiat existe para hacer fragancias que vienen de un sitio identificable — no de un brief de marketing en Londres ni de una hoja de tendencias.
Por eso cada referencia lleva un nombre y un número: el nombre evoca el aroma, el número marca el lote y la idea que lo originó. Voluta Nocta 68 es la idea sesenta y ocho — una noche concreta, un olor concreto. Terre Ocre 62 es otra. Cuando termina un lote, termina esa idea.
Una imagen del taller
o del fundador.
Hola, somos los que hacemos esto
[Tu nombre] y [nombre de tu primo/socio] empezamos Goiat en [año], después de [el motivo concreto que os hizo empezar — un viaje, una conversación, un trabajo previo, lo que sea verdad].
[Cuenta brevemente qué hacías antes, qué te conecta con los Pirineos, por qué velas y no otra cosa. Tres o cuatro frases bastan. No infles. La gente nota cuando se infla.]
[Cierra con una frase honesta sobre el momento actual — por ejemplo: "Hoy hacemos las velas en lotes pequeños, en una mesa del taller, con la radio puesta. Es lento. Nos gusta así."]
Pequeños lotes, mano alzada, cera limpia
Trabajamos con cera de soja 100% — más cara que la parafina, arde limpio, sin humo negro y sin residuos de petróleo. Mecha de algodón trenzado, sin plomo. Aceites esenciales y fragancias seleccionados uno a uno, con su ficha técnica encima de la mesa.
Cada lote son entre 40 y 80 velas. Se funde la cera a temperatura controlada, se añade la fragancia en el punto preciso, se vierte a mano y se etiqueta a mano con el número del lote. 48 horas de reposo antes de tapar. Si una sale con un defecto, no sale.
No es romántico. Es lento. Y es lo que hace que la vela 47 huela igual que la vela 3 del mismo lote.
Cuatro reglas que no rompemos
Ingredientes claros
Cada producto lleva su composición y los alérgenos a la vista. Ni un ingrediente oculto detrás de "fragancia natural".
Reseñas reales
Solo publicamos reseñas de clientes verificados. Las buenas y las malas. Nunca compramos reseñas.
Sin greenwashing
Decimos "cera de soja" porque es cera de soja. Si algo no es 100% natural, lo decimos. No usamos palabras vacías como "eco" o "limpio" sin respaldo.
Producción local
Se hace en Canfranc, no se subcontrata. El envasado, el etiquetado, el embalaje — todo sale del mismo taller.
"Vendemos el aire de un valle al atardecer, embotellado a mano. Cada aroma es un lugar de los Pirineos."